Partimos hacia EXTREMORIENTE con la película de Tailandia del Director Apichatpong Weerasethakul, un ciclo que recorreremos en La Guagua durante Septiembre de 2011. “Ilumina la Oscuridad” mencionó Bob Marley. Puede el cine ser mirador, rendija, panorámica, ojo de dios o también un umbral, entre muchas otras vistas. En este umbral se parece anunciar un fin, cierto desengaño por el mundo, al menos el de una persona, el cual basta para que parezca el de todos.
Parecería un transparente caso de anti terror en el cine, porque con el material imaginario de este género como son: las apariciones, los fantasmas, los hombres animal, la muerte, las vidas pasadas, aquí desaparece cualquier morbo o intriga, para dar paso a una contemplación casi mística de una granja frutal durante la visita de unos familiares al tío Boonmee. Contemplación también cotidiana de la propia vida cuando una complicada deficiencia la aqueja.
Sea como parte de la idiosincrasia en Tailandia o el sudeste de Asia o de la atmósfera misma de esta historia, la compañía del más allá se filtra con la realidad con la misma naturalidad de un grillo que se resguarda de la lluvia atravesando una ventana abierta o la de un comensal más que se suma a la mesa a la hora de la cena sin decir palabra. Esta vida flota como un velo más en una habitación llena de transparencias, la otra tal vez no es una amenaza como siempre hemos creído y muy pocas veces lo hemos corroborado.
Un más allá desde el umbral que miramos casi amalgamado a la cotidianidad, especialmente si le añadimos nuestro umbral propio desde occidente, donde las diferencias entre realidad y sueño, verdad y fantasía, son cromáticamente opuestas.
Su director hace uso de planos fijos, foto fija, recreaciones fantásticas sin efectos especiales, diálogos pero también silencios prolongados, como una colección de fragmentos de vivencia, imaginación y memoria, conjugados en una suerte de iluminación transpersonal en el otoño de una vida. Se puede decir algo sin gritarlo claramente, se puede anunciar algo sin decirlo, tan sólo con permitir que sea el oyente o el otro quien pueda sentirlo mejor, comprenderlo, con los sentidos.
Más allá del umbral Tío Boonmee nos muestra quizás las desapariciones de jóvenes comunistas y estudiantes, el desplazamiento forzado de poblaciones enteras, especialmente en la zona de Nabua en el noreste de Tailandia (Isan), el conflicto militar o político que hayan vivido durante la prolongada guerra fría en el sudeste asiático, pero sí el malestar, la culpa, cierta desazón y extrañamiento de quien fuera un perseguidor de otros y de quienes directa o indirectamente forman parte de esa mayoría silenciosa y testigo de tantas injusticias en su país.
Según Apichatpong Weerasethakul, en muchas de sus escenas tanto en los cortometrajes como en la película se hace uso en muchas ocasiones de la luz natural del sol o el fuego. Tanto el tratamiento narrativo como estas técnicas parecen querer dar cuenta de una temática fundamental del libro original “Un Hombre que Puede Recordar sus Vidas Pasadas” como es la transformación de la energía destructora sobre la naturaleza y que en los seres humanos se transforma para mutar y volver a nacer.
Según Apichatpong Weerasethakul, en muchas de sus escenas tanto en los cortometrajes como en la película se hace uso en muchas ocasiones de la luz natural del sol o el fuego. Tanto el tratamiento narrativo como estas técnicas parecen querer dar cuenta de una temática fundamental del libro original “Un Hombre que Puede Recordar sus Vidas Pasadas” como es la transformación de la energía destructora sobre la naturaleza y que en los seres humanos se transforma para mutar y volver a nacer.
Dirección y Guión: Apichatpong Weerasethakul. Productores: Simon Field, Keith Grifith, Charles de Meaux, Apichatpong Weerasethakul. Elenco: Thanapat Saisaymar, Jenjira Pongpas, Sakda Kaewbuadee y Geerasak Kulhong. Productoras: Kick The Machine y Ilumination Films.
Palma de Cannes a Mejor Película 2010, Mejor Película Asian Films Awards, Mejor Film Extranjero de la Crítica de Toronto.
Palma de Cannes a Mejor Película 2010, Mejor Película Asian Films Awards, Mejor Film Extranjero de la Crítica de Toronto.
